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Fractura de cadera

La fractura de cadera se define como la fractura de la porción más proximal del fémur, es decir la parte más cercana del hueso femoral a la pelvis. Se puede romper tanto dentro, como fuera de la articulación entre fémur y pelvis. Cabe señalar, que estas articulaciones soportan gran parte del peso del organismo, por lo tanto son imprescindibles para poder caminar.

La mayoría de las fracturas de cadera generalmente se producen tras un traumatismo de baja energía, son el resultado de una caída o de un mal paso.

La fractura de cadera se produce fundamentalmente en pacientes de edad avanzada, y  tiene un origen multifactorial: mayor facilidad para caerse, fallo de los reflejos protectores de la caída y debilidad de la consistencia ósea por osteoporosis, entre otros.

¿Cómo se puede saber si ha habido fractura al encontrar al anciano en el suelo?

En general, el diagnóstico de la fractura, no es complicado, pues la persona no puede caminar, presenta intenso dolor al mover la pierna afectada y ésta adopta una posición de acortamiento y rotación hacia afuera. En cualquier caso, y como de todos modos una caída debe ser valorada por un médico, el paciente debe ser trasladado a un centro asistencial para verificar el diagnóstico con una radiografía u otro método que el traumatólogo estime conveniente.

Tratamiento de una fractura de cadera

Habitualmente, y salvo justificadas excepciones, el tratamiento es quirúrgico, y lo realiza el  especialista en traumatología y cirugía ortopédica.

Según el tipo de fractura, su localización y del estado del paciente y su situación funcional previa, se llevará a cabo un tipo determinado de intervención quirúrgica, a fin de dar solidez y estabilidad a esa articulación, y en definitiva recuperar la capacidad de marcha del paciente.

  • Osteosíntesis o fijación del hueso: Se realiza con tornillos, clavos o polacas de reconstrucción de cadera. Se conserva la articulación y todo el hueso del paciente. Es el recomendado en pacientes jóvenes y en fracturas de la región trocantérea.
  • Prótesis parciales de cadera: Son aquellas en las que solo se sustituye la parte femoral, con un vástago y una gran cabeza metálica que articula directamente con la pelvis. Se usan en pacientes de edad avanzada con unos requerimientos funcionales bajos. Por ellos se emplean en el tratamiento de pacientes con fracturas subcapitales de cadera. Habitualmente se trata de prótesis cementadas.
  • Prótesis totales de cadera: Son aquellas en las que se extirpa la cabeza femoral rota y se implantan dos componentes, uno en la pelvis con forma de cúpula y un vástago en el fémur. En la parte superior del vástago femoral, una cabeza de diferentes tamaños y materiales articula con la parte interior de la cúpula acetabular. De este modo se consigue recuperar el movimiento de la articulación. Se utiliza en aquellos casos de pacientes más jóvenes y activos que tienen una autonomía funcional completa y han sufrido una fractura subcapital de cadera.

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